16 jul 2018

Querofobia, el miedo a ser feliz

Estudios, Noticias Sin Comentarios

La querofobia se define como el miedo a ser feliz. Las personas que la sufren están siempre en un estado de melancolía, tristeza y apatía de forma que a veces se puede confundir con la depresión. Pero no es depresión, es querofobia, es no querer vivir situaciones felices por miedo a las consecuencias. Creen que después de la ilusión viene la decepción. Estas personas prefieren no divertirse con más personas porque cuando acabe la reunión volverán a estar solas, prefieren no enamorarse para no sufrir.

Según la web www.investigacionyciencia.es, dos nuevos estudios, entre las razones para temer las emociones positivas se cuenta el sentimiento de que no son merecidas o la creencia de que la buena fortuna viene siempre acompañada de una inevitable pérdida. Mohsen Joshanloo, de la Universidad de Wellington, en Nueva Zelanda, ha elaborado una escala de temor a la felicidad, en la cual los participantes indican su grado de conformidad con enunciados como «Disfrutar mucho y pasarlo muy bien provoca desgracias». Tales creencias amargan a individuos de muchos países, según un trabajo publicado en línea en octubre de 2013, en el Journal of Cross-Cultural Psychology. El estudio afirma que la escala es fiable en catorce culturas.

Utilizando una escala similar, Paul Gilbert y sus colaboradores del Hospital Kingsway, en Derby, constataron en 2012 que el miedo a la felicidad presentaba una elevada correlación con la depresión, si bien dicho temor se manifestaba de diferentes formas. «Hay quienes asocian la felicidad a estar relajados u ociosos, como si la felicidad fuera algo frívolo y uno tuviera que estar dedicándose sin cesar a alguna cosa; otros se sienten mal si no tienen siempre alguna preocupación», explica Gilbert. «Y no faltan quienes temen que si algo les hace felices, les será arrebatado.»

Investigaciones previas respaldan la idea de que la aversión a las emociones positivas a menudo guarda relación con trastornos mentales. Se ha observado que los pacientes que sufren depresión grave tienden a temer y a suprimir las emociones, tanto negativas como positivas, en mayor medida que los individuos sanos. Según Gilbert, estos hallazgos arrojan luz sobre un aspecto crítico para el tratamiento, muchas veces olvidado, y añade: «Es muy importante que el miedo a la felicidad se considere una diana terapéutica por derecho propio; debe ser tratado como cualquier otra fobia», ya sea mediante la administración de tratamientos o con técnicas de concienciación, a través de las cuales los individuos se permitan ser felices sin juzgarse por ello. En la terapia tradicional suele animarse al paciente deprimido a participar en situaciones placenteras, pero estos nuevos hallazgos indican que hay personas que necesitan una práctica previa, antes de permitirse sentir emociones gratas.

Un tratamiento eficaz para combatir esta fobia pasa por recibir ayuda de un profesional. Si te sientes identificado con esta situación consúltanos y te asesoraremos sin compromiso.

26 jun 2018

Enamoramiento o limerencia

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Según la wikipedia, la Limerencia es una atracción romántica por parte de una persona hacia otra, combinada con una necesidad imperante y obsesiva de ser respondido de la misma forma. Es decir, aquella condición en la cual una persona se siente “enamorada” de otra y desarrolla un deseo obsesivo e imperante de ser correspondido. Ese estado se encuentra emparentado con el trastorno obsesivo-compulsivo por lo que implica sufrimiento.

La diferencia de la limerencia con el enamoramiento radica en que, en la primera, en muchos casos es solo una de las dos personas la que siente pasión. En otros casos, son las dos personas las que se sienten mutuamente atraídas pero uno de los dos va mucho más allá, rozando, en ocasiones, lo patológico.

Una característica común en todos los casos de esta “enfermedad del amor” es que existe un desequilibrio entre las dos personas que generalmente no es aceptado por la persona “más enganchada”, llegando a crear situaciones no deseables.

La primera vez que se habló de esta patología de forma terapéutica fue a finales de los años ’70, cuando la psicóloga, Dorothy Tennov, acuñó el término “limerence” y publicó sus primeros estudios al respecto (año 1979), los que denominó “Amor y Limerencia: la experiencia de estar enamorado”.

En el Centro de Terapia Familiar de Murcia, llevamos años abordando el tema de las relaciones de pareja saludables y a ello hemos dedicado muchos de los post de nuestro blog. Lo que hemos querido transmitir en algunos de ellos es que en muchos casos es necesario incorporar a una tercera persona para apaciguar cuestiones que los miembros de la relación no son capaces de resolver por sí solos debido a un problema de comunicación.

La psicóloga Stella Maris Rivadero, de la que hemos hablado en otras ocasiones asegura que –muchas veces la entrevista es la antesala de la derivación a una terapia personal”. Para la profesional, se despejan así los fantasmas que nos hacen ver al otro de una particular manera y podemos redescubrir una manera diferente de estar juntos”.

Asegura que algunas parejas “llegan a su consulta para poder separarse”. Y es que, afirma, la terapia no tiene el objetivo de que la pareja siga unida sino de que cada uno pueda recuperar su capacidad de relacionarse.

La terapia permite repactar la relación desde un lugar más sano, menos imaginario. Encontrar un punto en el que se soporten las diferencias y la pareja entienda que es imposible que los dos ‘sean uno’, básicamente porque ambos vienen de dos historias diferentes”.

Si tienes alguna duda, consúltanos, estaremos encantados de atenderte. Centro de Terapia Familiar de Murcia.

 

 

04 jun 2018

La Audiencia Provincial de Valencia impone a unos cónyuges asistir a terapia familiar

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En algunos casos la ley entiende que por el bien de los hijos, los padres deben recibir ayuda profesional para solucionar conflictos familiares. Este es el caso de una pareja de Valencia en proceso de divorcio para los que la Audiencia Provincial de esa ciudad dictó una sentencia que obligaba a ambos cónyuges a asistir a terapia familiar, como medida necesaria para preservar el superior interés de sus hijos menores.

Pese a que ninguno de los progenitores mostraba una patología grave incapacitante para la práctica de las funciones parentales, la perito judicial psicóloga apreció en ellos ciertas dificultades en sus habilidades de cuidado responsable y afectivo. La progenitora presentaba un cuadro depresivo reactivo a su situación y dificultades en sus habilidades de cuidado responsable y afectivo, con carencias importantes a la hora de afrontar esta tarea con los menores.

El progenitor, por su parte, sí que padece un trastorno bipolar, actualmente ausente de sintomatología, y con capacidad para ejercer un régimen de visitas normalizado a favor de los menores.

Para resolver estas dificultades, y teniendo siempre presente el interés primordial de los menores, la Audiencia Provincial de Valencia, siguiendo las pautas establecidas en el informe pericial, complementa la medida del Juzgado que impuso a los progenitores la obligación de asistir a terapia familiar.

En este sentido, establece que la madre reciba tratamiento psicológico por un profesional de salud mental y tratamiento psiquiátrico el padre. Además, impone la obligación de intercambiarse recíprocamente cada tres meses los informes emitidos por los profesionales que los tratan. Este intercambio de información debe limitarse estrictamente a lo que afecte a sus hijos menores. Pasados tres meses desde el inicio del tratamiento y seguimiento de profesionales, ambos progenitores deberán acudir al servicio de mediación. Y después de seis meses, hacer seguimiento de la evolución del grupo familiar.

Desde el Centro de Terapia Familiar de Murcia aplaudimos esta medida y animamos a todas aquellas parejas o familias que estén atravesando conflictos que pidan ayuda profesional que les pueda ayudar. Siempre la ayuda de una tercera persona dotada de la perspectiva y la formación necesaria puede ofrecer una mayor garantía de éxito.

16 may 2018

Noruega no medica al paciente de enfermedad mental, le escucha

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Imagen: Cartel de ‘Hospital Libre de Medicamentos’ Fuente: pijamasurf.com

Noruega está revolucionando el tratamiento de las enfermedades mentales renunciando al uso de piscofármacos. Esto ocurre, además,  en un momento en el que prácticamente todas las enfermedades mentales son susceptibles de tratarse mediante fármacos, sin importar cuál sea su grado ni mucho menos cuáles sean sus particularidades con respecto a la historia de vida del paciente.

Como resultado de una forma de entender los conceptos de salud, paciente, medicina y bienestar, entre otros, se cree que todos los seres humanos pueden ser tratados de la misma manera, y que, por ejemplo, una depresión es idéntica en una mujer de 50 años que en un adolescente de 16, en un hombre que perdió a su esposa o en una joven que no puede dormir por las noches. Y bajo esa premisa, a todos se les ofrece la misma solución: un fármaco cuya promesa es devolverlos a la normalidad, lo que sea que esto signifique. Asimismo, este entendimiento de la salud mental es tan dominante que pensar en otras alternativas suele ser considerado un exabrupto, un pensamiento descabellado o una charlatanería.

Recientemente, sin embargo, en Noruega se está impulsando un proyecto que busca demostrar la factibilidad de la alternativa, esto es, que es posible desprender la salud mental y psiquiátrica del enfoque farmacológico que la ha dominado en los últimos 50 años.

En la aislada ciudad de Tromsø, en el norte de la península escandinava, se encuentra el Hospital Psiquiátrico de Åsgård, que desde la entrada anuncia su particularidad: “medikamentfritt behandlingstilbud”, “tratamiento libre de medicamentos”, consigna impulsada por el propio ministerio de salud del país y que, entre otros propósitos, busca explorar otras formas de tratar la mente y sus trastornos.

¿En qué consiste la alternativa? Dicho con brevedad y simpleza: en escuchar al paciente. Merete Astrup, directora de la institución, describe así la especificidad de esta perspectiva:

Es una nueva forma de pensar. Antes, cuando las personas buscaban ayuda, se les daba siempre a partir de las necesidades de los hospitales, no de aquello que los pacientes querían. Estábamos habituados a decir a los pacientes: “Esto es lo mejor para ti”. Pero ahora les decimos: “¿Qué quieres en realidad?”. Y ellos pueden decir: “Soy libre. Puedo decidir”.

Asimismo, Magnus Hald, jefe de los servicios psiquiátricos del Hospital Universitario del Norte de Noruega, añade:

Tenemos que considerar que la perspectiva del paciente es tan valiosa como la del médico. Si los pacientes dicen que esto es lo que quieren, por mí está bien. Se trata de ayudar a las personas a que sigan adelante con sus vidas, de la mejor forma posible, y nosotros deberíamos ayudar a las personas a seguir, tomando medicamentos si es lo que quieren, y respaldarlos si quieren intentarlo sin medicamentos. Deberíamos hacer eso posible.

Estos dos testimonios expresan con sencillez el principal problema de la psiquiatría moderna: el lugar secundario al que relegó la historia no del paciente, sino de la persona.

Por más que el enfoque cientificista parezca inapelable, lo cierto es que en lo que respecta a la mente, sus “enfermedades” no son el resultado exclusivo de desequilibrios neuroquímicos. La locura, la depresión, la ansiedad y otros trastornos son usualmente síntomas en los que se condensan circunstancias de nuestra vida que no entendemos o aún no hemos explorado. Dicho de otro modo: no hay dos personas en el mundo que estén tristes por la misma razón. No obstante, desde un enfoque moderno de la mente humana, en vez de intentar entender esas razones, a ambos individuos se les ofrece la misma solución: un antidepresivo.

Desde el Centro de Terapia Familiar de Murcia nos alegra leer este tipo de iniciativas que humanizan el ámbito de la salud mental y otorgan al enfermo un papel activo en su recuperación. Algo con lo que no podemos estar más de acuerdo.

26 abr 2018

5 de cada 100 españoles van al psicólogo

Estudios, Noticias Sin Comentarios

Afortunadamente, pedir ayuda psicológica cuando la necesitamos está empezando a dejar de ser motivo de vergüenza. Porque ir al psicólogo ya no es cosa de locos, el porcentaje de españoles que acude al psicólogo cuando lo necesita,  asciende ya a un 5 por ciento de la población.

Según un artículo de Javier Cid, publicado en el diario El Mundo, la salud mental ha dejado de ser un estigma; el artículo reza que “no estamos locos, sólo algo perdidos”. Un dato: el 57% de la población cree que ha tenido problemas de ansiedad alguna vez en su vida, mientras que el 34% afirma haber padecido depresión.

Josep Vilajoana, vicepresidente del Consejo General de la Psicología de España, asegura que ”hemos derribado el mito del loco y desmitificado la salud mental, pero a la vez existen más probabilidades de padecer estrés, ansiedad o trastornos depresivos, y por eso se le está perdiendo el miedo a ir a consulta”.

Vilajoana asegura que ”nuestro estilo de vida hace difícil que nos sentemos media hora a charlar con nuestra pareja, con nuestro hijo, con un amigo. Y eso genera nuevos conflictos. La adicción a las nuevas tecnologías o el bullying, por ejemplo, son realidades recientes que crecen exponencialmente cada día. Pero al mismo tiempo existen más herramientas para atajar posibles problemas de salud mental. Hasta los años 70, la violencia de género estaba soterrada, y hoy es una prioridad de la agenda política y sanitaria. Muchos famosos han admitido que tienen dificultades y han normalizado acudir al psicólogo, y cientos de deportistas trabajan con un coach para mejorar su rendimiento”.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios y la Encuesta Europea de Salud en España de 2014, de los 38 millones de españoles de más de 15 años, 1.796.000 acudió ese año al psicólogo, psicoterapeuta o psiquiatra. De ellos, 663.000 eran hombres frente a 1.153.000 mujeres.Estos datos son alentadores para los profesionales de la Salud Mental que hasta hace poco solo trataban a una pequeña minoría de estas personas con problemas.

Y es que, la Sanidad pública sólo atiende a los casos más graves -con una ratio de 5,71 psicólogos clínicos por cada 100.000 habitantes frente a los 10,7 de Francia, los 12,1 de Grecia o los 56,9 de Finlandia.

Casi la mitad de las visitas a los centros de Atención Primaria (49%) se producen por trastornos como ansiedad y estrés. Rocío Gómez Hermoso, psicóloga de los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria de Madrid, explica que ”el médico de cabecera está atado de pies y manos y suele resolver estas consultas con fármacos, por lo que el paciente no recibe la atención adecuada”.  Con el fin de incorporar el tratamiento psicológico en la Atención Primaria, el Consejo General de la Psicología de España puso en marcha el ensayo clínico PsicAP. Y concluyó que este desajuste supone al Estado unos costes extraordinarios (bajas laborales, pérdidas de productividad);así, se ha demostrado que por cada euro invertido en Atención Primaria se consiguió un ahorro de 20 euros.

No obstante, los expertos advierten también de que al invertirse la tendencia estamos en riesgo de psicologizarlo todo y pedir ayuda ante cualquier contratiempo. Es posible que en algunos procesos podamos hacer el trabajo terapéutico nosotros mismos de forma individual.  Ante este escenario, desde el Centro de Terapia Familiar de Murcia te ofrecemos asesoramiento en el tratamiento de tus problemas traumáticos, de ansiedad, depresión o cualquier otro. Consúltanos sin compromiso.

 

11 abr 2018

Los tres estados del yo, la ‘Teoría del Análisis Transaccional’

Estudios Sin Comentarios

La teoría del análisis transaccional no es un dogma de fe seguido por toda la comunidad científica, pero para muchos profesionales de la psicología moderna representa una forma muy sencilla de analizar la personalidad del individuo dividiéndolo en tres partes que idealmente deberían estar razonablemente equilibradas. Éstas partes son : Padre, adulto y niño.

La web www.piscoactiva.com encuentra en esta teoría, un conjunto de herramientas conceptuales prácticas destinadas a promover el crecimiento personal y el cambio. La considera una terapia fundamental para el bienestar y para ayudar a las personas a alcanzar su máximo potencial en todos los aspectos de la vida.

Como hemos comentado, esta teoría defiende que el Yo está compuesto de tres estados, base fundamental de la psicología fundamentada en el Análisis Transaccional. En este sentido, la psicóloga Rita Giardino, asegura que “las interacciones de las personas están compuestas de transacciones”, que son el producto de la reacción ante los estímulos y las respuestas, y, en este sentido, el Yo se manifiesta cuando nos relacionamos. “Cuando las personas interactuan lo hacen desde uno de los tres estados diferentes del Yo”, apunta la psicóloga.

Explica que “un estado del yo es una forma específica de pensar, sentir y actuar”. Cada estado se origina en una parte concreta del cerebro y en cada una de nuestras interacciones se activará una de estas partes, motivándonos a interactuar en un estado concreto. Y ” nuestras acciones provienen de uno de los tres estados del Yo”: El padre, el adulto y el niño.

¿Qué representa cada estado? Según la web www.siquia.com, cada estado tiene unas peculiaridades bien definidas que deben estar en equilibrio.

  1. Niño. El estado del niño es la manifestación de nuestros impulsos más primarios que responden a las experiencias que vivimos de niños y que quedaron integradas en nuestro cerebro. Este estado se caracteriza por expresar lo que siente, piensa, quiere, desea, de forma libre y abierta, como haría el niño que fuimos. La ilusión, la fantasía desorbitada y la irracionalidad se vinculan al estado de nuestro niño interior y, por ello, muchas veces se culpa a este estado de los problemas que vivimos durante nuestra vida adulta. Más emocional que racional, es un estado que anhela constantemente – un anhelo que generalmente deriva de sentimientos reprimidos y no expresados durante nuestra real infancia. El niño interior no representa un modelo de estado positivo o negativo sino que tanto nos brinda ventajas – permite que nos emocionemos y disfrutemos “como niños” aquello que nos gusta – como también contratiempos – ilusionarnos demasiado frente a algo que posteriormente no conseguiremos y nos provocará frustración.
  2. Padre. El estado del Padre del Yo es el resultado de todo lo que aprendemos de nuestro padre y madre durante toda nuestra infancia. Según la psicóloga se trata de, “un compendio de las actitudes y el comportamiento incorporados de procedencia externa”. Este estado nos motiva a actuar – hablar, pensar, sentir, opinar – como lo hacían nuestros padres cuando éramos niños. Así, el estado del Padre representa la personalidad que heredamos de nuestros progenitores, “modelos básicos en la forma de nuestra personalidad”. Este estado nos recuerda – e implanta – los valores, creencias e ideologías de nuestros padres, llevándonos a actuar como ellos lo harían y no según nuestro propio criterio. El Padre Crítico, de algún modo, contamina nuestra capacidad de determinación y configura parte de nuestra personalidad sin siquiera ser conscientes de ello.
  3. Adulto. En nuestro yo adulto percibimos la realidad presente de forma objetiva, de forma organizada, calculamos las circunstancias y consecuencias de nuestros actos con la base de la experiencia y los conocimientos”. Se trata, pues, de la dimensión interior, auténtica y analítica de nuestro ser. El estado adulto nos permite analizar de forma racional tanto nuestro alrededor como nuestro propio interior, desvelándonos así cómo somos realmente y qué elementos de nuestra personalidad derivan de una “contaminación” influenciada por nuestros padres o nuestras vivencias en la infancia. En este sentido, un estado Adulto bien desarrollado mantiene controlados los actos excesivos tanto del Padre como del Niño, pudiendo pues entablar relaciones coherentes y racionales. Todo esto no contradice el hecho de que el Adulto puede sentir tanto como el Niño y puede ejercer una autocrítica como el Padre, pero de un modo saludable y nada destructivo – sino constructivo y manifestándose según aquello que convenga más a nuestro bienestar, sea una decisión satisfactoria o no.

El conocimiento de esta realidad nos permite a los individuos hacer un autoexamen y comenzar un trabajo personal para conseguir un equilibrio entre los tres estados que nos permita mantener aspectos positivos de cada uno de ellos.

En el Centro de Terapia Familiar de Murcia te ofrecemos ayuda para cualquier duda que te pueda surgir.  Consúltanos y te asesoraremos sin compromiso.

26 mar 2018

La soledad aumenta el riesgo de mortalidad por encima de la obesidad y otras epidemias

Estudios, Noticias Sin Comentarios

Los últimos estudios sociosanitarios a nivel mundial arrojan unas cifras preocupantes sobre la epidemia de soledad que asola sobre todo, a las sociedades desarrolladas y que va en aumento acorde con el envejecimiento de la población.

Tanto es así que este año 2018 el Reino Unido ha nombrado a su primera “ministra contra la soledad”, quien estará encargada de atender lo que la primera ministra Theresa May definió como “la triste realidad de la vida moderna”.

En las últimas décadas, los investigadores han descubierto que si no se trata, la soledad no solo es físicamente dolorosa, sino que también puede tener graves consecuencias médicas. Los estudios epidemiológicos han vinculado la soledad y el aislamiento social con las cardiopatías, el cáncer, la depresión, la diabetes y el suicidio.

Vivek Murthy, quien fue la máxima autoridad sanitaria de Estados Unidos, ha escrito que la soledad y el aislamiento social están “asociados con una reducción de la expectativa de vida similar a la causada por fumar quince cigarrillos al día e incluso mayor a la que se asocia con la obesidad”.

Ante este problema, las administraciones públicas en materia de Sanidad de España empiezan a plantearse la puesta en marcha de determinadas medidas que ayuden a paliar este problema. Un ejemplo de ello se da en el Ayuntamiento de Madrid, en el que se ha creado un proyecto contra la soledad no deseada que se ha llamado ‘Madrid, ciudad de los cuidados’.

El proyecto tiene tres objetivos fundamentales:

1) promover en el barrio una red de apoyo informal que ayude a identificar y combatir situaciones de soledad no deseada y aislamiento social;

2) facilitar la vinculación de las personas que se sienten solas con la red social del barrio, promoviendo su participación en los recursos (públicos y privados) disponibles;

3) coordinar y visibilizar todos los recursos y proyectos de los barrios objeto de actuación (públicos y privados) que pueden suponer oportunidades de encuentro para las personas que se sientan solas y ejercer un efecto positivo sobre su estado de salud.

Desde el Centro de Terapia Familiar de Murcia aplaudimos la iniciativa y esperamos que se extienda al resto de comunidades autónomas ya que, como hemos comentado en posts anteriores, el estrés emocional que nos genera la soledad se convierte en un peligroso estrés físico que mata tanto o más que el tabaco. Si sientes que tienes problemas de aislamiento que no puedes afrontar con tu familia o amigos, consulta a un especialista que te ayude a encontrar la solución.

 

09 mar 2018

XIII Congreso Mundial WAPR, Rehabilitación Psicosocial en Salud Mental

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Desde el Centro de Terapia familiar de Murcia queremos informaros de la celebración de un evento que puede ser de interés para todos los profesionales del ámbito de la rehabilitación psicosocial (psiquiatría, psicología, trabajo social y profesionales de la salud mental, entre otros, así como usuarios y sus familiares). Se trata del XIII Congreso Mundial WAPR, Rehabilitación Psicosocial en Salud Mental que se celebrará en Madrid, del 5 al 7 de julio.

PROGRAMA DEL CONGRESO

INSCRIPCIONES (más económicas si se cumplimentan antes del 12 de abril).

WAPR es una ONG internacional compuesta principalmente por profesionales interdisciplinares de la salud mental (psiquiatras, psicólogos, enfermeras, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, educadores sociales, etc.), y también con personas con experiencias de usuarios de servicios y familiares de todas las regiones del mundo. Se creó en 1996 en Vienne (Francia) y en la actualidad cuenta con representantes y actividades es unos 39 países de los cinco continentes.

Su misión es la difusión de principios y prácticas de rehabilitación y recuperación psicosocial. El usuario del servicio y las experiencias de los miembros de la familia se valoran como bases de conocimiento importantes. En la declaración de consenso de la OMS / WAPR aprobada conjuntamente en 1996, la rehabilitación psicosocial se define como un proceso que facilita la oportunidad para que las personas con discapacidad o incapacitados por un trastorno mental alcancen su nivel óptimo de funcionamiento en la comunidad. Implica tanto mejorar las competencias de los individuos como introducir cambios ambientales para mejorar su calidad de vida “.

 

23 feb 2018

4 claves de la inestabilidad emocional

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La inestabilidad emocional es un rasgo de la personalidad que resulta incómodo tanto a la persona que lo padece como a quienes le rodean. Los estados emocionales suelen ser predecibles en condiciones normales, lo que nos permite prepararnos y saber cómo actuar en cada momento. Por ejemplo, si a mi pareja le acaban de ofrecer un trabajo que le gusta creo que va a estar de buen humor durante todo el día y puede que durante varios días o semanas. Pero no siempre es así. Determinados factores, tanto externos como internos pueden hacernos cambiar de estado de ánimo.

Puede que nuestra pareja empiecen a surgirle miedos sobre si será capaz de afrontarlo y dar la talla en su nuevo empleo. Puede también que piense que a lo mejor no encajará con sus nuevos compañeros. De repente puede pensar que el nuevo trabajo le va a impedir disfrutar de tardes en el parque con sus hijos.

Éstos, y otros muchos miedos y fobias, podrían hacerle cambiar de estado emocional e incluso podría pasar una semana alternando estados de euforia por el nuevo logro con estados de ansiedad y estrés.

Aunque las posibilidades y tipos de persona con esta característica son infinitas existen según los psicólogos, 4 características que suelen ser comunes a todas ellas:

  1. En primer lugar, son personas que se muestran muy sensibles a los cambios. Cualquier contratiempo les hace sentir mal y pueden pasar de estar viviendo un momento de euforia y felicidad intensa a encontrarse aterrados. Este miedo al fracaso les hace huir de determinadas actividades que podrían ser gratificantes para ellos.
  2. Su inestabilidad emocional les hace en muchas ocasiones tener cambios de humor, en muchos casos, injustificados. Siguiendo el ejemplo anterior, después de recibir la llamada del nuevo empleador y estar eufórico, empieza a llover cuando tenía planes de salir al monte y esto le hace estar de mal humor al momento.
  3. Son personas que tienen muy baja tolerancia a la frustración. A estas personas les cuesta mucho asumir que las cosas no salen como ellos esperaban. La tolerancia a la frustración es muy importante y se puede trabajar. Si es posible se debe educar desde la infancia. Hay que enseñar a los niños que no todo lo que quieren lo pueden tener aquí y ahora y que si desean algo con mucha intensidad puede costarles tiempo y esfuerzo conseguirlo. Atención padres ;-) !
  4. Falta de habilidades sociales. Al no tener un control adecuado de las emociones, las personas con inestabilidad emocional tienen una reducida red social. Llegando incluso a encontrarse más solas de lo que les gustaría.

Si te identificas con alguno de estos rasgos de la personalidad sería conveniente que trataras de trabajarlos o incluso de pedir ayuda profesional. La seguridad en uno mismo, la autoestima y la estabilidad emocional, son clave para conseguir tu bienestar. Desde el Centro de Terapia Familiar de Murcia podemos ayudarte. Consúltanos y te asesoraremos sin compromiso. Ánimo!

 

 

09 feb 2018

El Efecto Spotlight

Estudios, Noticias Sin Comentarios

¿Alguna vez te has manchado la camisa, has perdido un pendiente o se te ha roto un zapato estando fuera de casa y has ido todo el día con un agujero? ¿Has pronunciado mal una palabra o te ha salido un gallo durante tu intervención en una reunión?

Pues bien, aunque creamos que todo el mundo se ha fijado en nuestro pequeño desastre personal, no ha sido así. De hecho menos de la mitad de las personas  con las que hemos interactuado y que creemos que nos estaban juzgando, lo hacían de verdad.

Esto es lo que se conoce como el ‘Efecto Spotlight’, alguna pequeña imperfección o error que hemos cometido que nos obsesiona y creemos que es el centro del universo pero el resto de las personas no repara en él.  Esto ocurre con mucha frecuencia durante la adolescencia ya que en esa etapa de la vida estamos obsesionados con nosotros mismos y el resto del mundo gira en torno a nosotros.

La página web www.psicologíaymente.net nos habla de un experimento que se realizó en la Universidad de Cornell para documentar el efecto spotlight. En él se pidió a un grupo de estudiantes que se vistieran con camisetas que ellos consideraran vergonzosas. Tras ello, se les pidió que evaluaran el número de personas que se habían fijado en ese detalle considerado como vergonzoso. Asimismo, se les preguntó a las personas que habían observado. Al contrastar los datos, quedó manifiesto que menos de la mitad de las personas que los participantes pensaban que se habían fijado en ellos lo había hecho realmente.

El mismo experimento se ha llevado a cabo de múltiples maneras con resultados muy semejantes, con aspectos como por ejemplo el peinado, o incluso en la participación en debates. Y no solo con elementos físicos o acciones realizadas: también se ha observado un efecto similar en la creencia de que los demás son capaces de adivinar el propio estado emocional debido a la saliencia de nuestras conductas o acciones.

Asegura el autor de este artículo que al estar estrechamente ligado con la Autoestima, si creemos que la gente se está fijando en un elemento propio que juzgamos negativo terminará por aparecer inseguridad y una disminución de nuestra autovalía percibida.

Focalizamos nuestra atención en el elemento en cuestión y tendemos a prestar menos atención al resto de variables y elementos presentes en nosotros mismos o en el entorno. Asimismo, esta focalización puede generar disminución de la capacidad de concentración y del rendimiento en otras tareas, cosa que a su vez puede disminuir aún más nuestra autoestima.

Y es que, una buena autoestima es un factor muy importante para el bienestar emocional de las personas y su obtención depende de muchas cosas. Para multitud personas tener trabajo, tener vida social y amigos, estar delgado y en forma o tener pareja, son requisitos indispensables para valorarse y ser valorado por los demás.

Nosotros, desde el Centro de Terapia Familiar de Murcia te proponemos unos sencillos ejercicios para reforzar tu autoestima en este post:

Claves para alcanzar una buena autoestima

Suerte y ánimo!